En conversación con CentroCentro

Sara Peñacoba Arias y Sol de Prat Gay 

En conversación con CentroCentro


CentroCentro se sitúa, a nuestro entender, en un entrecruce particular, fructífero para pensar de manera situada las diferentes capas de gestión, financiación y programación en el espacio cultural de Madrid. Según su propia definición, es un centro público de arte contemporáneo que, “desde el corazón de la ciudad y del Paseo del Arte, presta especial atención al pulso creativo vivo de Madrid, mostrando en sus salas propuestas de artistas en activo de todas las generaciones y disciplinas”. 


A pesar de estar ubicado en el Palacio de Cibeles, supuesto centro neurálgico de la ciudad al menos para fines turísticos, su funcionamiento resulta opaco para personas dentro y fuera del ámbito cultural. En oposición a los grandes museos públicos o a las galerías comerciales, CentroCentro es un híbrido. Financiado por el ayuntamiento, gestionado por una empresa municipal privada y programado por el Centro. ¿Cómo se articulan estas aristas? ¿Cuánto interactúan entre sí? ¿Cuánta autonomía real hay al momento de definir una programación actual y comprometida? ¿Cómo son los equipos? Desde fuera suena como un tira y afloje constante, un Frankenstein de voluntades e intereses que se superponen.  


Al tener la oportunidad de averiguar de primera mano, de preguntar a los agentes, hicimos una lista grande de preguntas incisivas. Cuando llegamos al centro, la atención protocolaria fue notoria, y acceder a las instalaciones de gerencia no fue tarea sencilla. Una vez dentro, Ángel nos condujo por el entramado laberíntico que nunca se ve cuando visitas el ayuntamiento. Después de una breve conversación, nos aposentamos en la sala de reuniones que tienen en el departamento, donde nos espera Ana. Allí nos confirman que nos dan 15 minutos, que después se alargan indudablemente por el interesantísimo diálogo que acabamos manteniendo. 


Lunes 9 de febrero, 2026


ENTREVISTADOS

Ángel Gutiérrez, coordinador de Actividades Culturales y Ana Loma Osorio, Gerente



PROPUESTAS DE PREGUNTAS

Modelo de CentroCentro 

  • ¿Cómo se estructura la toma de decisiones en CentroCentro para equilibrar la agenda institucional del Ayuntamiento con la autonomía del equipo curatorial?

  • ¿Se vetan ciertos temas desde el ayuntamiento o tenéis completa libertad independiente?

  • ¿Se han notado recortes fuertes a la hora de plantear la producción de las exposiciones?

  • ¿Cuántas personas trabajan en CentroCentro? ¿Son todas asalariadas públicas, hay subcontrataciones o gente de prácticas?


Sostenibilidad económica y recursos

  • ¿Qué peso tienen el presupuesto público y los patrocinadores privados en la viabilidad de CentroCentro?

  • ¿El centro se gestiona únicamente con fondos del ayuntamiento?

  • ¿Son los plazos muy largos o tenéis libertad de actuación?


Gestión de Recursos Humanos

  • Teniendo en cuenta la precariedad laboral del sector cultural actual, ¿Consideran que hay estrategias implementadas para garantizar condiciones dignas a los trabajadores y colaboradores externos, en la medida de lo posible?


Relación con el entorno: (Angel)

  • En relación a tu libro Traspasar los límites. Otras miradas sobre el Palacio de Cibeles ¿Crees que se implementan estrategias desde CentroCentro para salir del contexto de ‘eje’, más institucional y ligado a la industria cultural de consumo, y convertirse en una ‘herramienta’? ¿Buscan otros puntos de vista que permitirían proyectar al edificio hacia otros márgenes/nuevos contextos? ¿Qué actividades culturales se programan con esto en mente? 

  • ¿La propuesta se puede ejecutar de manera exitosa, u os ponen trabas?

  • En el verano implementaron el “Refugio Vegetal”, un refugio climático con una ‘plaza pública interior’ y una programación atravesada por la crisis ecosocial. ¿Cómo se desarrolló internamente el programa? ¿Qué lecciones dejó en la institución?

  • ¿Creen que la crisis ecosocial ha modificado su forma de producir? Por ejemplo, en la reutilización de materiales para montajes, etc


Futuro de la institución

  • ¿Cómo creen que lucirá CentroCentro en el futuro o qué visión tienen para el espacio?



TRANSCRIPCIONES/ENTREVISTA

Nota: Al momento de sentarnos frente al equipo de CentroCentro, pensando en pos de obtener las respuestas más honestas y extraoficiales, la entrevista no fue grabada. Sabíamos que cuestiones como las rispideces entre programación y financiación o la gestión de recursos humanos eran temas potencialmente sensibles. Es por eso que optamos por tomar notas por separado y luego ponerlas en común, para cruzar información y llenar los baches de la memoria y el documento. 




Empezamos hablando de cómo se estructura la toma de decisiones en CentroCentro para equilibrar la agenda institucional del Ayuntamiento con la autonomía del equipo curatorial. Ángel, al principio reticente a respondernos, se asombra de la primera pregunta escogida:


An.Nos cuenta que la dirección es elegida por el Gobierno de Cultura a través de un programa que presentan y a partir de ahí, una vez está presentado ese programa, ya hay libertad. Se hace un contrato y esa es toda la vinculación en realidad. También nos dice que hay proyectos que sí que hay que negociar, hasta el momento no han tenido ningún problema, ahora tienen plena autonomía. El Ayuntamiento ha comprado la parte de cultura y en Madrid priorizan el arte contemporáneo hecho por artistas madrileños vivos, pero sin ser localista. El Centro tiene plena autonomía. 


Es importante entender que el Gobierno de Cultura es el que saca las plazas pero que se ofrecen a través de Madrid Destino, que son a quienes se les da plena libertad de gestión de este tipo de espacios municipales, dentro de estos espacios encontramos algunos como Matadero Madrid. El área de Cultura se inmiscuye y puede colaborar a la hora de promocionar algo determinado o concreto que quieran empujar desde ahí a través de este centro. 


Después de esta extensa respuesta, le lanzamos la siguiente pregunta a Ana: ¿Cuántas personas trabajan en CentroCentro? ¿Son todas asalariadas públicas, hay subcontrataciones o gente de prácticas? Nos responden entre los dos, pasándose la palabra. Se nota que llevan muchos años trabajando juntos: 


An y Ana. La gestión se cede a Madrid Destino y desde ahí se hacen las contrataciones, hay contrataciones transversales, de recursos humanos y comunicación que son quienes dan soporte al centro. Pero los trabajadores que siempre están en CentroCentro son 12 en plantilla. Que si se compara con otros muchos centros culturales de otros países, como en Austria o Rotterdam que en algunos hay incluso 400 empleados, es muy poco personal. Ellos son 12 en programación cultural y actividad cultural. Luego obviamente hay mucha gente contratada que nos ayuda, en seguridad, limpieza, etc.


Respecto al presupuesto, no hemos notado cambio con otros años, solamente no sube. Y funciona de esta manera: Madrid Destino que es una empresa municipal, gestiona un presupuesto público y es el que tenemos. Y por otro lado, el presupuesto de alquiler de espacios, como el Palacio de Cristal que se alquila a ferias como Art Madrid. 


El presupuesto se distribuye entre los centros y por lo general se hace en función de la programación, se asigna y ese presupuesto se va manejando y adaptando a las diferentes propuestas, pero en decisiones artísticas una vez se ha aprobado ya CentroCentro es plenamente autónomo. Hay cien por ciento de capital público. 


Después la conversación va derivando, no queremos inmiscuirnos en el flujo de la misma pero sale la cuestión de la programación ¿cuántas exposiciones tienen previstas en CentroCentro? ¿Con cuánto tiempo de antelación se programan?: 


An y Ana. CentroCentro programa 18 exposiciones al año que para un equipo de 12 personas, es muchísimo trabajo. Ahora estamos empezando a funcionar con un año y pico de vista, pero hasta hace no mucho trabajábamos con 5 o 6 meses de previsión. Los cambios administrativos nos afectan en gran medida, y además producimos todas nuestras exposiciones, la mayoría son escuetas de presupuesto, no gastamos mucho pero las hacemos todas nosotros. 


Intentamos que cada vez haya más gastos fijos, y que no varíen. Que la gestión de gastos variables se rebaje, porque es un gran problema. Necesitamos mucha previsión de actuación, pero al mismo tiempo no tenemos margen. A veces hay que hacer gestiones fuera del centro que llevan mucho tiempo, para las cuales nos avisan con muy poco. Y los contratos menores nos dan mucho trabajo, lo peor son los problemas burocráticos. Al final, Madrid Destino es una empresa de más de 700 personas que gestiona los contratos y la burocracia desde el carnaval, San Isidro, salas más pequeñas, nosotros… es mucho trabajo desde el jurídico.  Sería todo mejor si no estuviera centralizado, y cada centro tuviera su departamento jurídico. 

El cambio de dirección artística supone muchos cambios para los trabajadores del centro cada vez que eso ocurre. 


Ángel y Ana coinciden en que gran parte de los problemas que acaecen a la institución es por problemas de contratación:


An y Ana: si se pudieran hacer más contratos menores, todo sería diferente, todo funcionaría mucho más rápido. La lacra es que necesitamos tiempos muy amplios, pero los temas jurídicos también, y nosotros necesitamos que eso vaya rápido. Hacer contratos menores es muy complicado porque no hay empresas.


Les preguntamos cuál sería su visión ideal para el centro: 


An y Ana. Cinco exposiciones al año, en su mayoría de artistas, con un aumento de presupuestos, un aumento de recursos humanos. Que no hubiera tantos cambios en la dirección artística e independencia jurídica para acelerar procesos burocráticos. También una mayor difusión, una comunicación más clara.


Ambos concuerdan en que el centro se ha logrado encajar en un lugar dónde ya se le conoce y se le entiende como centro de arte contemporáneo: 


An. El Ayuntamiento ha comprado el centro. El Centro y el Ayuntamiento se han podido adaptar y entender entre sí. Hasta la fecha, estaba muy difuso y el centro no se entendía muy bien. Hoy en día se entienden, se aceptan y comprenden sus propósitos. Aún hay mucho que mejorar, el centro cubre un tejido, pero Madrid está lleno de tejidos y es necesario intentar localizar todos y tenerlos en cuenta. Lo que estaba antes, no está ahora, hay un cambio constante. Por ello hay que revisar la idea de centro institucional o institucionalización del arte y los centros, ver de qué está dispuesto el tejido. Muchas veces hablamos de institucionalización y se nos llena la boca. 


Nos interesaba también preguntarles por el programa del verano pasado, Veranos de la Villa que generó un espacio verde dentro del Palacio de Cristal: 


An y Ana. El programa de “Refugio Vegetal” fue una coordinación de la dirección artística de Veranos en la Villa. Enmarcado en el programa “Refúgiate en la cultura”, una propuesta del Área de Gobierno de Cultura, Turismo y Deporte del Ayuntamiento de Madrid. Fue ideado y curado directamente por el Área y luego se contactó a CentroCentro para acoger el proyecto, así como en otros centros e instituciones como Matadero y el Círculo de Bellas Artes, entre otros. Ángel piensa que aquellos centros que estaban informados con mayor antelación sobre la envergadura y características del proyecto, pudieron prever de mejor manera una programación llamativa o interesante. En el caso de CentroCentro, lo que se propuso fue un espacio de descanso, entre sillones y plantas cedidas por viveros municipales. Ana cuenta que a veces sucedía entre los visitantes que entraban, veían los primeros sillones y se sentaban, no llegando hasta el verdadero refugio. 



EPÍLOGO/RECAPITULACIÓN 



Nos fuimos de la entrevista sorprendidas por la amabilidad y apertura. Desde el primer contacto con la institución, a través de un correo electrónico en frío, fuimos bienvenidas. Cada pregunta fue contestada en la mejor de las capacidades, o nos sugirieron con quién hablar para poder responder. Entendemos que hoy en día hay una bajada de línea por entrar en contacto con el tejido social, y empujar por una mirada actual y contemporánea de la escena madrileña, suponemos que el máster representa de alguna manera este objetivo. 

La entrevista con Ángel y Ana de CentroCentro nos ha permitido analizar el funcionamiento de la institución desde una perspectiva de gestión crítica. Desde esta perspectiva, las instituciones culturales no deben entenderse como espacios neutrales, sino como estructuras atravesadas por dinámicas políticas, administrativas y económicas que condicionan su capacidad de acción.

Uno de los aspectos más significativos que emerge de la entrevista es la tensión entre autonomía curatorial y dependencia institucional. Aunque los entrevistados insisten en que el centro cuenta con “plena autonomía” una vez aprobado el programa de dirección artística, el propio modelo de gobernanza revela ciertos límites estructurales: la dirección es elegida a partir de convocatorias impulsadas por el gobierno municipal, el presupuesto depende íntegramente del Ayuntamiento y la gestión administrativa está centralizada en la empresa pública Madrid Destino. Esto sugiere que la autonomía real del centro se sitúa dentro de un marco político y administrativo previamente definido, lo que pone de manifiesto cómo la gestión cultural pública opera siempre dentro de determinadas estructuras de poder.

Otro elemento clave es el peso que tiene la burocracia en la producción cultural. La centralización de la gestión jurídica y contractual en Madrid Destino ralentiza los procesos y genera dificultades para la producción de exposiciones y actividades. Esta situación evidencia que la burocracia no es únicamente un problema técnico, sino también una forma de gobernanza que condiciona los tiempos y las posibilidades de la práctica cultural. Desde la gestión crítica, esto muestra cómo las estructuras administrativas pueden influir tanto o más que las decisiones curatoriales en la configuración de la programación cultural.

La entrevista también pone de manifiesto un desajuste estructural entre ambición programática y recursos disponibles. Con una plantilla de doce personas, el centro produce alrededor de dieciocho exposiciones al año, una cifra que los propios trabajadores consideran excesiva y que contrasta con el modelo que ellos mismos describen como ideal: menos exposiciones, más presupuesto y más recursos humanos. Esta situación refleja una lógica productivista frecuente en las instituciones culturales contemporáneas, donde la generación constante de actividad funciona como mecanismo de legitimación institucional, aunque ello suponga una presión considerable sobre los equipos de trabajo.

Por último, la conversación introduce el concepto de “tejido cultural”, recurrente en las políticas culturales actuales. Sin embargo, los propios entrevistados reconocen que este tejido es múltiple, cambiante y no siempre mantiene una relación recíproca con las instituciones. Desde la gestión crítica, esto invita a cuestionar hasta qué punto la apelación al tejido social funciona como un marco retórico más que como una transformación estructural de las relaciones entre institución y comunidad.

Nos hubiese gustado haber podido ser más incisivas sobre los nuevos debates en la gestión, teníamos preguntas listas para ambos entrevistados, pero nos ganó la inocencia, o vulnerabilidad de entrevistadoras novatas. Compramos el candor con el que nos respondían a lo más estructural, y dejamos en el tintero las preguntas incómodas. ¿Habrían respondido sin problema? ¿Hubiesen denegado a contestar? Nos queda echar un ojo en las programaciones futuras para entender si se cuestionan tangencialmente la crisis ecosocial, la decolonización de las instituciones, los transfeminismos. Igualmente, siguiendo las lecturas del seminario, sabemos que una programación dice poco de la realidad interna de una institución, que lo más común lamentablemente es recaer en la tokenización o performatividad antes que en un cambio real y comprometido.


A modo de cierre proponemos echar la lupa sobre este híbrido llamado CentroCentro, contrastarlo con sus colegas y preguntarnos qué cambios pueden hacerse, cómo, cuándo y dónde plantearlos. ¿Qué beneficios podría aportar al tejido cultural de Madrid una institución dispuesta a cambiar? 


Comments

Popular posts from this blog

Ana Delgado y Cesc Hernández

Umbrales chulones: teatro off y resistencias escénicas

Programar el presente, imaginar el futuro. Una conversación con Natalia Álvarez Simó.